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martes, 7 de septiembre de 2021

Las elecciones en San Marcos

Esta crónica la escribí hace ocho o nueve años, la transcribo tal cual la publiqué en una web:

Nuevamente hay elecciones en la Universidad de San Marcos y, como todos los años, hay un gran despliegue de propagandas con enormes carteles mostrando los números que representan a las diferentes listas que postulan a los cargos para los estudiantes en sus respectivas facultades. Y como todas las veces, se espera las famosas peleas entre los estudiantes al momento de hacer los conteos. Es precisamente en la facultad de Ciencias Sociales donde se realiza esas tradicionales camorras realizadas durante las noches cuando acaba el sufragio y se inicia el conteo oficial para finalmente dar el nombre de la lista ganadora. Y como siempre, no estuve interesado en observar ese (¿increíble?) espectáculo. No. Llegué, voté, conversé con mis compañeros (ajenos a la política) y después de dos horas, me retiré.

jueves, 19 de agosto de 2021

El primer día del último año de clases

A continuación una crónica de un recuerdo escrito hace tantos años... Solo esa observación, para entender los tiempos...

Finalmente empieza las clases de mi último año en la Universidad de San Marcos. En teoría debí haber acabado la carrera de Historia en el 2005, pero seguí por razones académicas, no pude aprobar un curso que era requisito para el siguiente año, por eso, aumentaron más los años de mi permanecía en San Marcos. Algunos de mis compañeros terminaron el 2005, pero muchos de los que ingresamos el 2001 aun continuamos estudiando. Es más, otro grupo tendrá que quedarse un año más, aunque algunos de ellos lo hacen por razones de trabajo. ¿Qué me pasó ese primer día? ¿Qué personas encontré?

domingo, 18 de julio de 2021

Alberto Químper, descendiente de Bartolomé Herrera

He aquí mi testimonio de cómo conocí a don Alberto Químper, sanmarquino y descendiente de Bartolomé Herrera y José María Químper

Antes de empezar, es imperativo advertir que aquí no trataré sobre cuestiones judiciales, o similares, solo me abocaré a mi experiencia durante la entrevista al doctor Químper, y sobre el mismo, tampoco daré detalles de la información que me otorgó, ya que ese contenido testimonial lo publicaré en mis trabajos de investigación desde diversas aristas que tratan sobre la historia de la Universidad de San Marcos, como todas las entrevistas que he realizado.

En importante también indicar que una investigación todas las fuentes son necesarias, por esa razón, al saber que el doctor Alberto Químper era estudiante de San Marcos en los años sesenta, y más, participe de los movimientos estudiantiles de entonces, me vi en la imperiosa necesidad de entrevistarlo porque su testimonio me serviría para mis trabajos. 


Una vez conseguido el contacto, lo llamé a su casa para concertar una entrevista. Ya en el teléfono, le conté sobre mi interés de hacer un trabajo sobre la Universidad San Marcos en los años sesenta, y esto involucraba el testimonio de los alumnos de entonces. Le conté que había entrevistado a varios líderes estudiantiles. Le interesó la idea.

Por su puesto que antes de hacer la llamada lo pensé mucho, dudaba de que aceptara una entrevista, incluso no estaba seguro de que me atendería la llamada. Pero fue todo lo contrario, fue muy amable, abierto y receptivo. Cuando le di los nombres de mis entrevistados, en broma me dijo: "Pero falto yo". 

Me citó en su estudio de abogados, en Paseo de la República. Al llegar, su secretaria me invito al despacho para esperarlo, me dijo que cuando converse con el doctor lo hiciera en voz alta porque tenía un problema en el oído, al parecer era una sordera. No paso más de un minuto y el doctor llegó extendiendo su mano y con una sonrisa: "¡Señor Núñez, que tal! ¿Usted es de Lima?" Y con ese saludo comenzó la conversación.


Hablamos de muchos temas, aunque en ratos era algo incomodo porque debí repetir las preguntas en voz alta para que me escuchara mejor. Durante la entrevista se mostró muy dicharachero. La entrevista duró una hora con veinte minutos. Me habló de Jorge Basadre; de Raúl Porras, profesor suyo, y de muchos más. Me contó cuando fue representante estudiantil en el Consejo de la Facultad de Letras de San Marcos entre otros momentos y anécdotas que estaré citando en mis trabajos. Me sorprendió cuando me dijo que era descendiente de Bartolomé Herrera y José María Químper.

En sí, debo volver a recalcar, que en un trabajo de investigación todas las fuentes son necesarias, y es menester del investigador ir a esas fuentes porque nos permitirán enriquecer o llenar los vacíos en el trabajo de investigación, ya sea para un artículo, ensayo, tesis o libro. 

domingo, 28 de marzo de 2021

Recuerdos del profesor Roger Iziga

Hay tantos recuerdos del profesor, desde que fui su alumno y después cuando lo entrevisté. Sobre mis años de estudiante, en el segundo año en Cultura General en San Marcos, allá por el año 2002, recuerdo algunas de sus clases, justamente algunas anécdotas las he colocado en la segunda edición de mi libro Espejos Azules

Pero no voy a repetir lo que pronto publicaré. Lo que evocaré será la vez en que lo entrevisté.

Corría el año 2014, frecuentaba San Marcos solo para ir a la Biblioteca Central y a su Archivo en el sótano del mismo. En ese entonces estuve recolectando información para una publicación sobre las doctrinas sociológicas de inicios del siglo XX en San Marcos. 

Un día, en la tarde, dirigiéndome a la Biblioteca, vi entrar a San Marcos al profesor Iziga. Me sorprendió verlo, con caminar pausado y algo encorvado, pero siempre llevando un par de libros pegado al pecho. Se me ocurrió entrevistarlo para otro tema que estaba investigando y que tenía pendiente. Lo seguí por detrás hasta que llegó a la entrada de la Facultad de Ciencias Sociales.  

Me presenté, le dije que fui alumno suyo en el 2002. Él, con una sonrisa me saludó como si me recordara, con mucha confianza. Le comenté que estaba haciendo un trabajo sobre la crisis de la Facultad de Letras en 1969, a propósito de un libro que el profesor Zenón Vargas publicó con unos alumnos y que recogía varios testimonios de los docentes que fueron alumnos en los años sesenta. Lo había leído y tenía muchas preguntas, y por eso quise entrevistarlo.

El profesor aceptó gustoso, me dijo que podíamos vernos tal día en la pequeña cafetería que quedaba al frente de la antigua Secretaria Académica.

Lo esperé aquella vez y llegó puntual. Conversamos sobre su paso en San Marcos, sobre al sociología y la reorganización de la escuela ocurrida a fines de los años sesenta. Producto de eso publiqué mi libro sobre la Crisis de la Facultad de Letras

No abundaré más sobre lo conversado, lo que quiero resaltar es lo dispuesto y amable que fue conmigo al brindarme su tiempo y su testimonio para darme los datos que estaba buscando. Como escribí líneas arriba, hay otras cosas que se puede hablar del profesor Iziga, como las anécdotas en sus clases. Pero eso lo publicaré en mi novela.

Lamentablemente este virus nos está quitando a mucha gente. Descanse en paz profesor Iziga.